En Entrevistas

Desde Brasil, la multidisciplinaria Karina Buhr en exclusiva entrevista para THF

Por: 21 Sep, 2012 0 Comentarios

Entrevista por Marcelo Da Costa III

Todo en base al parto artístico: Karina Buhr, una cantante, percusionista y multifacética artista brasilera, con dos muy originales discos de estudio, dibujos, teatro y una energía artística imparable.

Nacida en Salvador – Bahia, pero habiendo crecido en Recife – Pernambuco, ambas metropolis y grandes focos musicales de Brasil, Karina Buhr es una artista diferente y completa: no solo canta y toca percussion, sino también dibuja y es actriz. Participó desde sus inicios en la explosion de la escena musical de Recife, y de ese movimiento revolucionario musical bautizado como Mangue Beat, por, entre otros, el eterno Chico Science y su Nação Zumbi, a principios de los años ’90, grabando con diferentes artistas (la banda Eddie, Mundo Livre S/A, Erasto Vasconcelos, hermano del gran percusionista Naná Vasconcelos, entre otros), como con su banda Comadre Fulozinha, fundada por ella misma en 1997, con la cual grabó tres discos de estudio, participó de bandas sonoras de películas (como la película Dios es Brasilero), hizo giras por Brasil y por el mundo, y ganó su fama de artista multifacética (por sus ilustraciones en uno de los discos de Comadre Fulozinha). En 2003 se mudo para São Paulo, donde empezó a trabajar también con teatro, además de la música, para luego en 2010 grabar su primer trabajo solista llamado “Eu Menti pra Você”, ganando premios y muchos destacados entre importantes críticos y periodistas.

Cerca de presentarse por primera vez en Buenos Aires, el viernes 21 de Septiembre (en Niceto Club), también con su Nuevo disco “Longe de Onde”, editado en el 2011, pudimos entrevistar a Karina para The Holy Filament, en donde la artista se abre y habla de su infancia con la música, sus acercamientos, la ciudad de Recife, el movimiento Mangue Beat, el carnaval de Pernambuco – Recife/Olinda, y músicas autóctonas de Brasil no tan famosas en el mundo, como la ciranda, el maracatú, el côco, forró, sin contar el rock and roll, y mucho más, de esta artista incansable.

Bueno, me gustaría arrancar bien del inicio. ¿Cómo fue tu formación musical? ¿Vino de un estudio formal, académico, o algo aprendido dentro de los diversos circuitos musicales a lo largo de tu vida?

Nunca estudié música formalmente, en escuelas de música. Mi escuela siempre fueron los lugares que me acercaba y me acerco para admirar y tocar.

Siempre me gustó mucho la música. Nací y viví en Salvador hasta los 8, y después me mudé a Recife, pero seguía yendo mucho a Salvador porque mi papá siguió viviendo allá. La familia de mi mamá es de Recife. En Salvador escuchaba y me encantaba todo lo que había en las radios mismas, música más popular… Pero todo lo que había en Recife era considerado medio marginal, yo lo amaba desde lo más profundo de mi corazón.

En Recife me crie escuchando mucho Mozart y Beethoven, por mi abuelo que tocaba el piano maravillosamente. Pero solo tocaba en la iglesia, no era un músico profesional. Después vinieron todos los ritmos de Pernambuco, el carnaval.

Posteriormente vinieron mis nuevos amigos, el rock and roll y toda la movida de la ciudad que terminó siendo bautizada como Mangue Beat. Eso ya fue allá por 1992, cuando salí de bahiana en el maracatú Piaba de Ouro (bahianas cantan y bailan), el  maracatú mestre Salustiano y me quedaba tocando a escondidas, ya que las mujeres no podían (ni pueden todavía) tocar. Después entré en el maracatú Estrela Brilhante y allá me quedé por 5 años, siempre tocando la alfaia (bombo de Madera y cuero típico de las orquestas de maracatú). Simultaneamente (en 1997) fundé Comadre Fulozinha, la primer banda que bauticé y donde toque y grabé por primera vez mis propias músicas (la primera fue “O Trem”, y está en el primer disco de la banda). Y bueno, ya tocaba en bandas como Eddie, Bonsucesso Samba Clube, Zabumba Véia do Badalo, y un montón de otras. Todo eso siempre tocando percusión y cantando.

Como bien dijiste, naciste en Salvador y te mudaste de pequeña para Recife, estando en actividad en la escena musical de Recife en los ’90, junto al movimiento Mangue Beat. Es obvio que tienes mucha influencia de la cultura pernambucana en general, si bien a la vez contribuiste en el proceso de esa escena musical. No habiendo vivido mucho tiempo en Salvador, ¿existe en tu música una influencia de la musicalidad de Bahia? Tal vez de la tropicalia, Os Mutantes, Tom Zé…

Sí, hay mucho! Inclusive por que en Recife se escuchaba mucho eso también. También están las influencias que dije en la respuesta anterior, que era el día a día, pero de eso también. Tom Zé, Gil, Caetano, Maria Bethânia, Gal Costa, Raul Seixas…

Volviendo a la escena musical de Recife, tocaste y grabaste con muchos artistas locales durante la formación de tu carrera musical, cosa que seguiste haciendo a lo largo de los años. Como músico pregunto: ¿Cuánto aprendiste, te influenciaste, absorviste de esos artistas, pero que a la vez abrió tu propia voz, tus propias inquietudes musicales, te llevó a la búsqueda de lo que para mi mueve a todos los músicos, ese sonido propio, íntimo, personal?

Solo empecé a tocar y a cantar gracias a esa convivencia con tantos tipos de sonidos y tanta gente. Siempre me gustó la música, pero quería hacer teatro, cine, o ser bailarina. De repente me encontré rodeada de música y casi todos mis amigos eran músicos o tenían algo que ver con ese universo, entonces fue natural solo darme cuenta que ya estaba trabajando con eso cuando ya lo venía haciendo.

Junto con eso vinieron las ganas de hacer mi propia música y también de escribir letras que fueran letras de canciones, en vez de “solo” guardar todo en cuadernos, como hacía antes. Era todo mezclado: joda, diversión, y trabajo.

Nunca hice planes, entonces iba divirtiéndome mientras trabajaba. Yo quería tocar la batería, pero no tenía ningún tipo de disciplina para estar en casa practicando, y los tambores estaban ahí, en el maracatú, en el coco, en el cavalo marinho (todos ritmos y estilos musicales con preponderancia de percusiones, ritmos e instrumentos autóctonos de Pernambuco y del Nordeste de Brasil), y me fui a aproximando y empezando a tocar.

Aprendí y desaprendí muchas cosas ahí mismo, en la práctica, en el medio de todo eso, de tantas diferentes influencias. Me gustaba, como todavía me gusta y siempre me va gustar, tanto de um forró con zabumba, triandulo y ganzá (forró, típo de música típica del Nordeste de Brasil, la que tan bien logró fusionar Hermeto Pascoal con el Jazz. Zabumba, triangulo y ganzá: instrumentos percusivos que se utilizan para tocar es forró más tradicional, más “roots”), como de un show de Racionais (clásica y gran banda de Hip Hop, oriundos de São Paulo), como de Kraftwerk, o AC/DC. El hecho de que me guste mucha música diferente entre sí me dan mas ganas de hacer una ciranda o un rock and roll, pudiendo mezclar ambos, o no.

Las composiciones en tus discos solistas son íntegramente tuyas, sacando “A Pessoa More”, compuesta en conjunto con três de tus músicos. ¿Cuánto hay de libertad a los músicos a la hora de la interpretación de los temas? ¿Cuánto hay de improvisación? ¿Cómo es el trabajo con ellos?

Libertad vigilada (risas). Yo hago los temas. Letras y melodías, ya pensando y sintiendo todos los arreglos a partir de divisiones rítmicas. Entonces grabo cosas, anoto otras, le paso esas ideas a los músicos y ahí levantamos los arreglos juntos. Voy guiando, dirigiendo con cara de que lo pensé desde un principio, pero adentro de eso existe una libertad para que ellos toquen lo que sientan dentro de esa idea.

En el caso de “A Pessoa Morre” fue igual a los otros, solo que esta, después de grabada, me pareció que la guitarra de Catatau era parte de la música también, digo, del ADN del tema, una melodía que siempre voy a querer en la música en cualquier arreglo que haga, entonces entendí como una composición en conjunto, y como Bruno y Mau estaban juntos en todas las etapas, en la conjución del arreglo primero, antes de que Catatau grabara essa guitarra, termine por entender que era algo que habíamos hecho nosotros cuatro.

Va todo muy arriba de la division de las letras. Algo que hago también es dar una direccionada al sentido que no quiero para tal o cual tema.

En el caso de ambos discos, mostre los temas primero a Bruno y Mau, despues vino el teclado y recién después del esqueleto levantado en una forma establecida, las guitarras y la trompeta. Pero la parte misma de levantar los arreglos la hago junto a Bruno y Mau, nos entendemos muy bien en eso. Voy mostrando ideas, mandando mails con un montón de anotaciones y cuando nos encontramos, voy cantando y ellos ya van muy en la línea de lo que había pensado. Es muy copada esa comunicación que tenemos.

En los shows hay momentos de improvisar. Me encanta eso, porque todo se renueva, no nos acostumbramos, no se transforma en marcar tarjeta en un trabajo, va ser siempre una gran diversion.

Habiendo vivido toda tu vida en Recife, una ciudad en la cual los artistas de la escena musical se nutren constantemente de su urbanismo, el caos, el tránsito, el calor, y a la vez también hay un constante contacto con la búsqueda del regionalismo musical, de las variedades musicales atóctonas del estado de Pernambuco, como del Nordeste y otras partes de Brasil, te pregunto, ¿Cuánto te ha influenciado la ciudad de Recife en sí misma? ¿Describirías o pensarías tu música en base a esos conceptos?

Creo que tiene mucho de eso, sí. Hablé un poco de eso en otra respuesta, siempre me gusto mucho el carnaval de Pernambuco, y eso tiene que ver con una diversidad muy grande, con el caos de la ciudad también, y hasta la falta de apoyo de los responsables por el circuito oficial de la provincia. Todo eso entra como ingrediente, genera frutos interesantes, en el sentido de tener libertad total de todo lo que se quiere hacer.

No digo que con estructura no se tenga eso, o yo ya habria dejado de trabajar con música. Pero es que en la falta de ella existe la garantia de que todo es 100% ganas. Eso mueve los grupos tradicionales, para dar un exemplo, de una forma muy fuerte. Lo que importa allí es puramente la música, el baile, la diversión. Empecé a tocar yendo a los maracatús, yendo atrás de las orquestas de frevo (música tradicional de pernambuco, clásica de los carnavales de Olinda, consistente en orquesta de vientos, percuciones básicas y rápidas, en su mayoría, un ritmo frenético), en bailes de forró y ruedas de coco, tocando en afoxé… y en un montón de bandas que no tenían un enlace directo con ninguna de todas esas cosas. Esas influencias son complejas, aparecen de varias formas, no simplemente juntando una guitarra con un tambor de maracatú, como muchas veces es dicho por ahí. Es más profundo, a veces no aparece así tan claramente, pero está todo ahí. Aprendí a tocar dentro de ese universo y eso es fundamental para la música que hago. Inclusive parto siempre de la voz con percusión y la melodía pura, sin armonía. La parte armónica es completamente variable. El ADN de mis canciones está en la melodía pura y en las divisiones rítmicas. Como en los côcos, cavalos marinhos, etc…

Respecto a la composición, las influencias regionales, musicals, visuales, sensoriales, etc, son claras referencias a diversos géneros de la música en general, sea brasilera o no. Algo que encuentro en muchos temas tuyos es el hecho de rescatar tal vez algo de la esencia de un estilo o género musical, pero a la vez hacer otra cosa. Por ejemplo, Soldat (del disco “Eu Menti pra Você”) tiene una base de batería casi hardcore, con guitarras distorcionadas y riffs pesados. Pero a la vez utilizaste arreglos de teclados y trompeta, ideas que van más allá del género, creando algo diferente, algo que aparte de generar un nuevo sonido, es difícil, para no decir imposible (e innecesario) de encasillar.

Es por que siento esa necesidad naturalmente. En el caso de Soldat, siempre fue un hardcore, un golpe punk en el beat. A la vez me llamaba algo de melancolía, algo que la trompeta pudiera traer. La guitarra de Catatau tiene una cosa muy sucia y me encanta. Ya Edgard, por otro lado, tiene el peso, pero también tiene algo de dulce en el medio de eso. Todo eso va siendo pegado, mientras hacemos los arreglos juntos, para levantar ese arreglo con la personalidad que ese tema tiene y no que quede solo bonito y genérico, sino que quede lindo con un sentimiento verdadero. Creo que la historia está en la sinceridad de lo que es hecho. Si es de verdad, ya fue. Pienso siempre en la idea pura, y no en lo que me gustaría que pareciera. De ahí surge todo el resto, naturalmente.

En relación a la pregunta anterior, noto géneros explicitamente marcados en pocos temas tuyos, pero luego tienes temas como “The War’s Dancing Floor”, en el cual hay un gran juego entre estilos, cadencias reconocibles (algunas casi “beatlemaniac”), arreglos de vientos casi funk, y que luego pasa por universos completamente diferentes. ¿Contigo esas son cosas, en el desarrollo del proceso de la composición, que surgen pensando previamente en algo como “este tema sera un reggae”, o “acá voy a usar este modo, esta célula, esta base, y estos arreglos serán de otra forma”, o los sonidos aparecen en el proceso natural, orgánico, propio de tu sensibilidad musical, sentimientos, percepción…?

Siempre pienso en el arreglo en el momento que escribo los temas. No diría ni que pienso, sino que siento. Es bien orgánico en el momento de la creación. De ahí paso a una cosa más cerebral a la hora de pensar arreglos en la práctica, pero siempre siguiendo las sensaciones primarias.

En The War’s Dancing Floor el sentimiento de la música vino totalmente antes de todo. No por nada la letra es bien surreal, dentro de lo que mi escaso inglés permite, pero está todo ahí. Entonces lo dejé bruto así como estaba. Hice unas cuatro bases superpuestas, grabé la voz encima y lo llevé al ensayo. Entonces pensé que podría quedar interesante si la batería tocara esas bases. Un toque orgánico, pero a la vez medio “trabado”, porque las bases eran predeterminadas. Entonces Bruno tocaba cada una con su propia lectura, siguiente a esa idea inicial, pero sin la obligación de reproducir literalmente cada nota. La trompeta, Guizado la grabó y nosotros le dimos una pinchada a la hora de cerrar la forma, y valorizamos realmente esse groove más funk. Las guitarras de ese tema también fueron pinchadas en un segundo momento por mi, Bruno y Mau. Catatau, Edgard y André Lima entraron también con sus increibles personalidades, en cosas que son detalles y por esa razón, importantísimos en esa canción. En el caso de Cadáver (del segundo disco, “Longe de Onde”) y Plástico Bolha (del primer disco, ambas canciones reggaes, no típicos, obviamente, pero los temas de género más “puro” de sus discos solistas), ya era claro que ambos tendrían una cosa reggae y siempre fui siguiendo eso. La parte ska de Plástico Bolha también vino junto con la composición. Después fue ponerlo en práctica, pero ellas ya venían con personalidades que guían los arreglos. En el caso del reggae, cuento con la increible unidad de Bruno y Mau, una cocina de lujo.

Haciendo referencia una vez más a The War’s Dancing Floor, a nivel conceptual (y no de género) encuentro ideas bastante Avant Garde, esa cosa de cambio constante, experimentación, que empieza de una forma y termina de otra, pasando por varios universos. A la vez, tanto en ese tema como en otros, noto sonidos con colores vintage, sea en la distorción de las guitarras como en sonidos de teclados y sintetizadores, algunas cosas que remiten a algo progresivo, más de los ’70, pero en un sonido bien moderno. ¿Tienes un gusto por esos estilos, principalmente el Avant Garde? Eso fue buscado intencionalmente, o fue una consecuencia natural de la búsqueda del sonido?

Si existe algún enlace con el Avant Garde, es completamente casualidad. No fue un tema pensado para sonar así. El tema fue viniendo, fui pegando las bases y grabando medio en joda, sumé un tanto de cara dura de cantar con mi escaso inglés y acá estamos (risas).

Ya respecto al sonido viejo, antiguo, me gusta mucho y ansío por eso cuando pienso en timbres. También cuento con el vínculo fuerte que los músicos que tocan conmigo tienen con eso. André Lima tiene ese tipo de mano en el teclado, y Catatau y Edgard tienen eso en sus guitarras. Entonces cuando hablo de tal o cual tema, un timbre medio de tal o cual forma, ellos tienen todas esas cosas en su repertorio, entonces suena muy natural. A la hora de la mezcla eso también es algo muy importante para mi, como para Bruno y Mau, que produjeron los dos discos junto a mi. Bruno y Mau tienen una fuerte conexión con el reggae, el dub, y eso es también muy importante, a la hora de imprimir timbres viejos.

Eres cantante, percusionista, actriz, dibujante, una artista que encara el arte desde varios lugares. ¿Cómo se relacionan, se ayudan, se influencian o se perjudican entre sí las diferentes artes que viven en ti? ¿Encuentras imágenes sonoras en dibujos tuyos o de otros? ¿Recibes imágenes emocionales o sensoriales en un sonido, una canción, una melodía (tuya o de otro, o que imaginas abstractamente) en la hora de representar un personaje, o dibujar?

Me encantó como hiciste la pregunta. Ya casi la respondiste.

Todo se influencia y todo es mezclado, sin ningún orden. Y como nunca estudié música de la forma tradicional, en una escuela de música, y también con el dibujo y la actuación nunca hice eso, mi comunicación termina sucediendo de diversas formas, tanto a la hora de explicar lo que pienso para arreglos y de guiarlos, como a la hora de cantar, de subir a un escenario, de dibujar, o mismo de componer. Todo va en base al parto.

¿Tienes pasión por el cine? Dado el caso, ¿te gustaría hacer cine? ¿Tanto film scores, como actriz, o hasta llegar a escribir y dirigir algo? Pregunto por que veo que tienes una fuerza visual creativa grande, tanto con la música como con el dibujo, y a la hora de la representación en tus shows. Tanta idea visual y creatividad, si se le suma una pasión por el séptimo arte tal vez te generaba algún interés.

Amo el cine! La película en todas sus etapas. Actuar también, y también pienso en guiones. Tengo algunas ideas guardadas.

Fue mi primer sueño, pero parecía algo tan lejano, tan irreal en esa época de primeros sueños decir “voy a hacer cine” (risas). Era tan bueno y tan fuerte que parecía imposible, entonces nunca ni siquiera fui atrás de eso. Lo que me surgió para hacer la banda sonora fue por invitación y terminé participando de una escena de la nueva película de Marcelo Gomes (director de la controversial “Madame Satã”), “Era uma vez, Verônica”, aparte de tener temas míos en la banda de la película. Es una escena pequeña, donde el personaje soy medio yo, entonces no tuve ese viaje grande de interpretar propiamente dicho, pero de por sí fue una maravillosa sensación de hacer. Un día lo conseguiré! (risas)

Ah! Hice la película de “Os Sertões”, con o Teatro Oficina, de Zé Celso Martinez. Pero ahí fue un caso bien específico, porque nosotros teníamos las obras terminadas (5 obras, con un total de 30 horas de espectáculo….) y estábamos en cartelera hacía un buen tiempo. Entoncés Zé invitó a un director para dirigir la película de cada obra y se transformó en cine. Pero en un formato de teatro, en el caso, formato del Teatro Oficina, una cosa bien particular. Particular y especial. Un momento muy importante en mi vida en todos los aspectos.

Me da curiosidad en como escribes tus letras. Soy de los que piensa que la letra no hace la música, sino que al revés, y en muchos casos la letra es inclusive irrelevante. Pero muchas veces vienen de la mano, por una cuestión sonora, rítmica, inclusive estética. En tu caso noto que las letras son muy variadas, desde letras con historias (Nassira e Najaf, una idea oscura sobre la vida, con una historia de amor y muerte), como letras con muchas imágenes visuales (como Solo de Agua Fervendo), como Telekphonen, que cantas en alemán (¿dónde aprendiste alemán?). ¿Buscas imágenes, sensaciones, contar una historia, usar palabras por ritmo y fonética? o ¿Usas cada una de esas para lo que requiere cada canción? ¿Escribes primero la letra, después música, vice versa, o es un proceso paralelo?

La mayoría de las veces hago todo junto, voy cantando la letra, en un ritmo, dividiendo las palabras a la vez. Otras veces agarro algo que escribí y voy haciendo una melodía encima. Pero es todo muy encima de las letras, ellas van guiando las divisiones, definiendo tanto el ritmo literal mismo, onda si va ser mas un reggae que un punk rock… Con el ritmo en el sentido de la forma de la música, inicio, medio y fin. Entonces cambio palabras, por que en determinado momento el tema pasa a comandar la letra, y a veces dejo de grabar algo que está casi completo, con un arreglo genial, por que no me gusto una palabra y no conseguí otra para sustituirla a tiempo. Pero no tengo una regla fija. A veces también grabo una melodía tarareada y pongo la letra después.

Respecto al alemán… Parte de mi familia es de allá, el lado de mi abuelo materno. Siempre tuve una conexión muy fuerte con Alemania y la lengua siempre me fue muy familiar, mismo sin que hablaramos alemán en casa. Viví allá por 7 meses, cuando tenia 16 años. Fui sin saber hablar y entré en una escuela normal, que no era para extranjeros (risas). Fue medio sufrido, pero importante para mi. Fue exactamente en la época de la caída del muro. Cuando volví no estudié, como pensé que haría, pero tengo muchas cosas guardadas y usé esos recuerdos par hacer Telekphonen. La letra es medio surreal, una conversación entre dos personas que no se entienden bien, y hasta exploré eso del idioma, no estar tan fresco en la cabeza, para representar esa dificultad de comunicación.

Me encanta “Bem Vindas” (“Eu Mentí pra Você), entre otras. El clima, la construcción, las cadencias, las melodies, la letra, la instrumentación. ¿De dónde viene?

De una tarde melancólica de sol en Tenerife, Islas Canarias… Pensando en mi padre, que estaba en Salvador cuidando de un grave cáncer. Vino de esa sensación de tristeza y de tranquilidad a la vez. Esa canción vino toda como ella es. Empecé a cantar la letra, con la melodía y la cadencia que tiene en la grabación. Entonces fui grabando la voz, y después agregamos los instrumentos, todo guiado por la voz. En muchos temas fue de la misma forma. Cuando las divisiones son bien locas (en muchos casos), nosotros vamos descubriendo formas de solucionarlo, con muchos quiebres fuera del 2, del 4 y del 8, con respiros orgánicos.

¿Qué tipo de música/artistas escuchas? Imagino que debes tener un gusto bien amplio, pero debe haber algo que siempre te llama más. ¿Que artistas andas escuchando últimamente, tanto dentro como fuera de Brasil?

Me gustan muchos tipos diferentes de música, y siempre pinta una alternación de acuerdo con el estado del espíritu. Siempre escucho Luiz Gonzaga, sambas antiguos y nuevos… Cartola, Noel Rosa, Paulinho da Viola cantado por un montón de gente. De los cantantes de samba, Martinho da Vila, Teresa Cristina, y otros tantos. Me gusta mucho Kraftwerk y Van Halen, Sex Pistols, un quilombo (risas). Ando enviciada hace un tiempo en el último disco de PJ Harvey, me gusta mucho Portishead… De las bandas de ahora de Brasil me gusta mucho Cidadão Instigado, Racionais e da Nação Zumbi…

¿Qué piensas de la música actual, tanto dentro como fuera de Brasil? De lo que se produce y lo que se consume.

Creo que hay muchas cosas buenas y es maravilloso eso, de la posibilidad de ir descubriendo por propia cuenta, sin necesitar a nadie que me lo meta por la garganta. Por otro lado, es ilusorio creer que estamos libres de agentes externos, de propaganda, de divulgación. Es todo muy delicado, pero creo que es un camino mas interesante por que el modelo anterior era muy tortuoso.

Vas a estar presentándote en Buenos Aires el próximo Viernes 21 de Septiembre. ¿Qué esperas o imaginas del público? ¿Tienes algún conocimiento de la música main stream, o de la escena más under de la ciudad?

Hace mucho quiero tocar no solo en Argentina, sino que en lo máximo de lugares posibles en Sudamérica. Me molesta eso de ser más fácil salir de Brasil para tocar en un festival en Europa que acá al lado, en los países vecinos. Quiero mucho conocer la nueva música que se hace en Buenos Aires. Es uno de los motivos estimulantes en ir a tocar ahí. Me encantaría hacer una lista de cosas nuevas de la Argentina que me gustan, pero no conozco casi nada. Pero me pueden esperar, en una semana estaré mucho más viva en ese tema (risas). Inclusive acepto sugesrencias de cosas lindas de ahí para escuchar…

Lo que me viene a la mente cuando hablo de música Argentina, me viene fuertemente a la cabeza Piazzolla y Mercedes Sosa. Escuché mucho cuando era pequeña y genera toda una sensación en el corazón. Me gustan Los Fabulosos Cadillacs. Pero una vez más, no puedo citar nada. La semana que viene estaré pasando otros tres días en la ciudad, para hacer un trabajo y aprovechar para intentar ir a lugares copados y salir de la ignorancia.

Muchísimas gracias por el tiempo Karina! He disfrutado mucho esta entrevista, y te deseo lo mejor en tu primer visita a Buenos Aires.

Muchas gracias, y un abrazo!

KARINA BUHR estará presentando su segundo disco “Longe de Onde” en Buenos Aires, hoy Viernes 21 de Septiembre a las 20:45, en Niceto Club. Entradas disponibles en ticketek y en boleterías.

Sus dos trabajos solistas, “Eu Mentí pra Você” y “Longe de Onde” se encuentran disponibles en su página, karinabuhr.com.br

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